
La comunidad en acción, con alegría y buen tenis. Damion Reid/USTA Eastern.
Por MARCELA ÁLVAREZ
NUEVA YORK, OCT 4 – Este sábado 3 de octubre se realizó la segunda edición del Hispanic Heritage Tennis Festival en el Billie Jean King National Tennis Center en Flushing, Queens —en la casa del US Open.
Bajo un brillante sol y suave clima otoñal, el evento fue un éxito total. La fecha original —sábado 26 de septiembre— se movió por el mal tiempo.
Con el apoyo de USTA Eastern, New York Junior Tennis League, Academia Emilio Sánchez, entre otros, la fiesta convocó a más de 500 personas de todas las edades, quienes disfrutaron de música en vivo, empanadas, bebidas, snacks, y jugaron tenis en las mismas canchas donde juegan las estrellas.
“Es la segunda ocasión que vengo a este festival y pienso es maravilloso, todo es increíble. Felicito a los organizadores”, dijo Graciela, quien llegó con su hijo, raquetas en mano, y listos para la acción.
Felipe, de Astoria, dijo “me encantó, lo disfruté mucho, gracias por la oportunidad de jugar en este templo”.
De acuerdo con la United States Tennis Association (USTA), más de 5,1 millones de hispanos juegan tenis en Estados Unidos. La cifra representa aproximadamente el 19% del total de la población que juega tenis en el país. En total son 27,3 millones de tenistas a fines del 2025. Es un grupo de rápido crecimiento. Los parques públicos de Nueva York son reflejo de esa tendencia en ascenso.

Una niña disfruta la fiesta del tenis y la cultura hispana en Queens. Foto Damion Reid/USTA Eastern.
El tenis es cosa de familia, por eso vale destacar -en primer lugar- el trabajo de Tito Pérez, entrenador boliviano y organizador del evento. Con él también están su esposa Pilar López, hijas Valentina y Sofía Pérez, su hijo Manuel, quien viajó desde Boston para darles una mano con el evento y regresó el mismo día. “Lo vimos solo un rato”, se lamentó Pilar.
Pérez está satisfecho con el balance de esta segunda edición. “Fue mucho mejor que la anterior, vimos mucha más gente jugando tenis, tuvimos más auspiciadores, eso significa que estamos creciendo”, dijo.

Caporales San Simón de Cochabamba, Bolivia, cosechó aplausos del público. Foto Damion Reid/USTA Eastern.
Uno de los atractivos principales fue la participación de grupos folclóricos de Bolivia y Paraguay: la Fraternidad Folklórica y Cultural Caporales San Simón Universitarios de Cochabamba, filial Nueva York, y la Tajy Poty Art Company de la tierra colorada.
“Fue un placer estar con todos y compartir, nos divertimos bastante y les invito para volver el próximo año”, dijo la bailarina Natalia Ferreira. “Los alentamos a que jueguen tenis, que abracen su cultura y nos apoyemos mutuamente cada año un poquito más”.
El coordinador Jerry Riveros informó que “la danza que representamos es el caporal boliviano…el capataz de los esclavos en la época precolombiana en Bolivia. Es una tradición boliviana ciento por ciento”.
Los Caporales San Simón animaron con su energía y coloridos trajes.

Danzantes del Tajy Poty Art Company de Paraguay. Damion Reid/USTA Eastern.
Diversos negocios y/o personas particulares contribuyeron con su aporte, de una u otra manera. Resaltamos a Las Salteñas Bolivianas, Tropic Max, Masters of Beats, Galiano Wine Bar, Thalia Spanish Theatre, Miss Jessie’s, etc.
“Me siento más tranquila, más contenta, he visto que el esfuerzo ha dado resultados. Lo más difícil fue el cambio de fecha. Siempre hay cosas para mejorar, pero lo importante es que tenemos un buen equipo de trabajo y mucha gente que nos apoya como la USTA, NYJTL”, agregó López.

Espectaculares las instalaciones del Billie Jean King National Tennis Center en Flushing, Queens. Foto Damion Reid/USTA Eastern.
“Ya estamos identificados como equipo, estamos avanzando, aprendiendo. El año pasado me moría de miedo, pero ahora lo vi todo distinto”.
¿La meta para 2027? “Ojalá que lleguemos a mil personas”, señaló Pérez. “No gustó mucho el poder de la sinergia entre la cultura y el deporte, y seguir trabajando para unir el tenis con la música, el teatro, el arte, y crecer juntos”.
Nos vemos en Flushing. ¡Unidos en el tenis!.




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